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LA LUCHA POR LA DIVERSIDAD EN LA MODA BRASILERA

Brasil ha ganado una reputación por exportar a modelos que alcanzan fama a nivel mundial, pero tanto las pasarelas brasileñas como las internacionales apenas reflejan la mezcla racial que existe en el país. ¿Cómo es que Brasil produce tantas modelos exitosas y por qué no hay una representación más equitativa de la belleza cuando los consumidores que están ganando poder adquisitivo son más diversos que nunca?

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BUSCANDO A LA PRÓXIMA GISELEGisele by Tiago Chediak

A pesar de haber anunciado su retiro de los desfiles de moda —el  cual interrumpió brevemente solo para caminar 120 metros de pasarela en los Juegos Olímpicos 2016 en Río de Janeiro— Gisele Bündchen se convirtió en la modelo mejor pagada por decimocuarto año consecutivo, ganando un estimado de $ 30,5 millones de dólares en 2016, según la revista Forbes. La oriunda de Horizontina saltó a la fama a finales de la década de los 90 con la era post-Kate Moss, y el regreso de un aspecto saludable, que fue encarnado primero en Elle ‘el cuerpo’ Macpherson. Con su cabellera rubia, piel bronceada, ojos azules, y piernas interminables, Bündchen se ha paseado por miles de pasarelas, ha protagonizado un sinfín de campañas publicitarias y ha sido un ícono de la belleza brasileña durante casi dos décadas.

Adriana Lima by Georges Biard
Adriana Lima by Georges Biard

Luego en la lista Forbes, de número dos, se encuentra Adriana Lima, la “Ángel” con más tiempo como imagen de Victoria’s Secret, con ganancias de $10,5 millones de dólares. Y no muy lejos le sigue, otra “Ángel”, Alessandra Ambrosio en el decimocuarto puesto con $5 millones de dólares de ganancias en 2016. Al igual que Gisele, ambas cuentan con millones de fans en las redes sociales y su apariencia es celebrada en su país y en todo el mundo.

Sin lugar a dudas, la industria del modelaje en Brasil es la más sofisticada de América Latina, produciendo continuamente las modelos más exitosas y con mejores ganancias que cualquier otro país de la región. Esto se debe en parte a que tienen las semanas de la moda más desarrolladas del continente —São Paulo Fashion Week es considerado el evento principal de moda en Latinoamérica— y también gracias a la gran población de Brasil que alberga 202 millones de habitantes con una riquísima herencia mixta que permite a los caza talentos elegir entre un inmenso número de posibles bellezas. Sin embargo, la mayoría de las modelos más codiciadas de Brasil representan físicamente el ideal de belleza caucásico.

Normalmente, las chicas más buscadas tienen una mezcla étnica de herencia alemana o italiana con toques de sangre eslava. Las niñas son detectadas con frecuencia fuera de las puertas de su escuela por su físico delgado, cabello lacio, tez blanca y ojos claros. Las modelos en Brasil, al igual que en muchos otros países, se convierten en árbitros de la belleza, y la figura idealizada predominante es un físico euro-americano como se ejemplifica en el cuerpo de  1.78m y medidas de 86-61-86 cm de Gisele. Las técnicas utilizadas por los agentes para encontrar a la siguiente “chica del momento” fueron expuestas internacionalmente en un artículo del New York Times en 2010, que seguía a un caza talentos que iba a las puertas de las escuelas rurales a buscar a su próxima generación de modelos. Los model scouts se dirigen a áreas específicas en el sur de Brasil donde existen vínculos históricos con Europa; específicamente a zonas donde hubo menor mestizaje durante la colonización.

Como una de las sociedades más multirraciales del mundo, con más del 40% de las personas autodenominadas de “raza mixta” en el último censo, la falta de diversidad en las pasarelas brasileñas es sorprendente. La zona de la cuál provienen el 70% de las modelos, apenas alberga la vigésima parte de la población. Esta área comprende los estados hacia sur de Brasil como Rio Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná. En la zona rural de Rio Grande do Sul se concentra una gran inmigración alemana e italiana y es un punto clave para hacer casting de chicas; es donde Gisele y Alessandra Ambrosio fueron descubiertas en su adolescencia. 

[su_pullquote]Durante la última década, el ingreso de los afrobrasileños creció en un 40%, y el ascenso de la clase media baja de Brasil está viendo el surgimiento de una nueva y poderosa base de consumidores mestizos y negros. Las marcas y empresas seguramente buscarán llegar a ese mercado.[/su_pullquote]

  La disparidad de oportunidades de empleo para chicas de diferentes etnias no ha pasado desapercibida dentro de la moda Latinoamericana. Las modelos han llevado el debate de las pasarelas hacia las calles, ganando gradualmente en fuerza y en números en sus protestas. En 2013, 40 modelos de color organizaron una protesta topless durante la Semana de la moda de Río para llamar la atención sobre el escaso número de modelos afrobrasileñas en la pasarela. Sitios web y blogs específicos tales como Black women of Brazil’ (Mujeres negras de Brasil”) traen al frente el tema del racismo en el mundo del modelaje.

Por un momento parecía que el gobierno brasileño estaba escuchando y respondiendo a las llamadas para la diversidad en las pasarelas. En 2013 los organizadores de la semana de la moda y el gobierno local en Río de Janeiro introdujeron una cuota obligatoria que señalaba que al menos un 10% de las modelos utilizadas debían ser de ascendencia africana o indígena. En 2009 se había introducido un esquema similar en Sao Paulo Fashion Week, que también exigía un mínimo de 10% de modelos de color. Sin embargo, un año después se eliminó medida después de que un juez conservador lo considerase inconstitucional.

Pareciera ser que la igualdad en las pasarelas vendrá determinada por la economía más que por la ética y las leyes. De acuerdo con un estudio realizado por la Fundación Getúlio Vargas (FGV) en 2012, (una institución brasileña dedicada a la promoción del desarrollo económico y social del país) durante la última década, el ingreso de los afrobrasileños creció en un 40%, y el ascenso de la clase media baja de Brasil está viendo el surgimiento de una nueva y poderosa base de consumidores mestizos y negros. Las marcas y empresas seguramente buscarán llegar a ese mercado.

Alessandra Ambrosio at the Balmain SS17 menswear show. Photo Courtesy of Bamain
Alessandra Ambrosio at the Balmain SS17 menswear show. Photo Courtesy of Bamain

En los últimos años Brasil ha exportado ejemplos de belleza más diversos.  Tal es el caso de las modelos Lais Ribeiro, Gracie Carvalho, Daniela Braga y Emanuela De Paula (también embajadora de L’Oreal) quienes han desfilado para Victoria’s Secret y  han aparecido en innumerables pasarelas internacionales y campañas publicitarias. En junio de 2015, Ana Luisa Castro se convirtió en la segunda mujer negra en ser coronada Miss Mundo Brasil, y este año Raissa Santana fue coronada Miss Brasil. Sin embargo, la mayoría de las modelos brasileras que ganan fama fuera de su país tienden a ser de piel blanca.

Las semanas de la moda en el mundo también se han comprometido con promover la diversidad en el modelaje. Durante la New York Fashion Week en febrero de 2015, la estrella de American Horror Story, Jamie Brewer, desfiló para la diseñadora Carrie Hammer y se convirtió en la primera mujer con síndrome de Down en caminar en las pasarelas de dicho evento. En 2013, la activista Bethann Hardison de la organización Diversity Coalition envió una carta abierta acusando de racismo a ciertos diseñadores de moda, y al parecer, la escucharon; las pasarelas vieron un ligero aumento de modelos negras a un 8% en las últimas temporadas. En Reino Unido la organización  All Walks se especializa en educar a jóvenes diseñadores en temas de diversidad, así como retar la poca inclusión en industria de la moda. Por su parte, Frei Davi Santos presidente de EDUCAFRO, (una ONG que promueve la educación y defiende los derechos de los ciudadanos afrobrasileños de bajos recursos) ha organizado protestas en Sao Paulo Fashion Week, llamando la atención internacional sobre la predominancia de modelos blancas en las pasarelas.

El Director editorial de la revista Hércules Universal, Román Lata, quien también ha trabajado extensamente en la industria de la moda como director creativo y consultor, cree que la moda de hoy exige una representación más equilibrada de la belleza. “El público está totalmente listo para la diversidad”, comenta, “se están abriendo nuevos mercados y hay consumidores más internacionales que nunca, las marcas no tienen excusa.”

Por otro lado, se pueden hacer algunas comparaciones con China; desde que pasó a convertirse en una superpotencia se ha visto mayor representación de belleza asiática en el mundo. Por ejemplo, la modelo Liu Wen es embajadora de Estée Lauder y fue la primera asiática en ser modelo de Victoria’s Secret. También chicas como Fei Fei Sun, Sui He y Ming Xi aparecen regularmente en tanto pasarelas y revistas locales como extranjeras . El futuro parece prometedor para una industria de moda con mayor diversidad étnica, pero al igual que en China, será gracias a la economía más que a la ética.