LUCIA CUBA

En la intersección de la moda y las ciencias sociales, la artista peruana Lucia Cuba utiliza la vestimenta como agente de cambio social.

Ejercicios en Salud, Parte I-Conversación II, instalación como parte de la muestra “Culturas Materiales” en Bric Arts Media Center en Nueva York (Sep-Oct 2016). Foto José Manuel Argüelles.
Ejercicios en Salud, Parte I-Conversación II, instalación como parte de la muestra
“Culturas Materiales” en Bric Arts Media Center en Nueva York (Sep-Oct 2016).
Foto José Manuel Argüelles.

Combinando intervenciones y acciones, la obra de Lucia Cuba, más que interesarse por la mera apreciación estética, busca traer al frente temas centrales de la opinión pública.

Para ella, la indumentaria sirve como agente exploratorio que invita a cuestionarse y a replantear las percepciones humanas de la salud y el género, la política y las prácticas de la moda.

La limeña proviene de una tradición profundamente académica y cuenta con una impresionante lista de estudios que incluye una licenciatura en Psicología con Maestría

en Psicología Educacional y Desarrollo Humano, un doctorado en Salud Pública y una Maestría en Diseño de Modas y Sociedad de la renombrada escuela de arte y diseño Parsons de Nueva York.

No en vano, su inquietud intelectual y sus exploraciones interdisciplinarias en los ámbitos de la moda, la salud y el arte le han valido una serie de galardones que incluyen

El Programa Fulbright (2010), el “Premio de Moda” de la Bienal de Diseño Iberoamericano (2012) y el “Hans Nefkes Fashion on The Edge Award” (2014), en el marco de la exhibición “El futuro es Ahora” en el Museo Boijmans Van Beuningen de Rotterdam. Ahí participó junto a talentos de la talla de Iris Van Herpen y Craig Green y se convirtió en la primera latinoamericana en recibir este galardón.

Autodenominada como multitasker, Cuba actualmente divide su tiempo entre la maternidad, sus proyectos y desempeñarse como profesora de diseño de moda en su antigua alma mater, Parsons.

La educación norteamericana siempre ha estado más enfocada en lo práctico y lo comercial. ¿Se preocupan más ahora por el contexto?

Me parece un momento interesante para pensar en la moda, dentro del ámbito del diseño, como campo de práctica y estudio. ¿Por qué la moda no lleva el mismo tipo de conversación que ha podido desarrollar el diseño industrial, el publicitario, el arquitectónico, el ambiental…? Tantas otras vertientes del diseño han desarrollado muchísimas teorías de sus propios modelos, de cómo interactúan con el usuario, esa idea del user-centered design.

Hablar de diseño “funcional y utilitario” a la hora de preparar a un joven, nos permite situarlo en un programa en el cual no se está “diseñando por diseñar”, sino para responder con fundamento, de manera consistente y crítica en todo sentido, a una necesidad. Que pueda plantearse preguntas que trasciendan la noción comercial de la moda.

En general,  ¿a la moda le falta contenido? ¿Incluso la comercial?

Sí desde una perspectiva, pero al mismo tiempo sería injusto porque es muy válida y muy densa desde otro ángulo. Lo que de nitivamente le falta es una comprensión mayor. De
las distintas prácticas que pueden coexistir en la moda, hemos tenido la demostración, un protagonismo casi único, de un solo modelo. Aquél que se vincula solamente a la esfera
de lo banal, de lo super cial. De lo que no tiene sentido más allá del lujo, de la exclusividad y la distinción; que, por supuesto, forma parte de la conversación pero no es lo único.

Es algo que trato de respetar siempre en mis proyectos. Lo importante termina siendo la posibilidad que tienen distintos públicos de interactuar con lo que uno desarrolla, y no hay público correcto o incorrecto.

¿Qué le llevó a preferir exhibir en un museo en vez de una pasarela?

Cuando creé mi propia marca no tenía ningún objetivo especí co en mente, estaba literalmente explorando, tratando de entender y aprender. Desde pequeña tenía un modelo de construcción de ideas sobre identidad de vestuario bastante más libre. Y esa libertad tenía que ver con la seguridad económica con la que contaba porque yo tenía otro trabajo en la salud pública.

Empecé a estudiar diseño de moda, entre el 2004 y 2005, en el Perú post Alberto Fujimori, post dictadura, en donde el arte en general se desbordó totalmente, vivíamos en una represión total. No es la única razón por la cual esto ocurre pero la movilización social, el arte y la cultura, todo explotó positivamente. Tuve la suerte y una buena conciencia de comenzar
a interesarme por la moda en esa época.

Entonces, al tener una marca participé en des les y todo lo que se movía a nivel local, en el Perú Moda y Flash Mode, que son plataformas que apoyan al talento emergente.
Pero luego, ya conociendo todo lo que conllevaba tener una marca, descubrí que no me llenaba ni me aportaba mucha felicidad. Entonces me retiré a trabajar en un espacio privado.

Pasaron dos o tres años de transición y entendí que no me interesaba trabajar para otra empresa, ni diseñar para alguien más, no quería vender por vender. Empecé un diálogo con mi otro yo profesional para entender cómo la psicología interactuaba de manera más formal con el diseño de moda. Empecé a abrirme más a la lectura sobre teoría de la moda y sobre las construcciones críticas de la teoría de la moda. Y poco a poco, de manera orgánica, surgió uno de los primeros proyectos que me permitió ver de forma más concreta esa posibilidad
de interacción entre las ciencias sociales y el diseño de moda: El Proyecto Gamarra.

EL PROYECTO GAMARRA

Gamarra es un gran centro comercial e industrial ubicado en el distrito de La Victoria en Lima, Perú. Comprende alrededor de 24 bloques y alberga casi 65 000 servicios destinados al rubro textil y de la moda. Hoy en día Gamarra es una de las zonas de comercio más cotizadas de la capital Peruana. Su crecimiento acelerado en los últimos 40 años ha generado empleos y ha dado paso a nuevas empresas y marcas; sin embargo, la falta de plani cación ha dejado que reine la informalidad, la precariedad laboral, la inseguridad y la desorganización. Hasta la fecha, Gamarra no ha contado con claras estrategias que optimicen su crecimiento y mejoren su impacto nacional e internacional. Por ello, Lucia Cuba ha querido hacer un llamado urgente a la plani cación estratégica, la educación, la comprensión y la acción dentro y fuera de este coloso textil.

¿Cómo se desarrolló el Proyecto Gamarra?

Mi planteamiento era reconocer que el emporio comercial de Gamarra existía más allá de
la localidad geográ ca. La idea era literalmente esa, llevar al Emporio Comercial de Gamarra más allá, fuera de Gamarra, y después volver al él, y desarrollar iniciativas que permitiesen hablar de creatividad y no sólo de producción comercial.

Todo comenzó cuando fui invitada a participar como, ‘diseñadora consagrada’, en
el “Concurso Jóvenes Creadores” en Perú, donde años antes me había presentado como diseñadora emergente. La temática giraba alrededor de la moda ética, y en aquel momento, en Perú, eso se refería al trabajo con comunidades y concretamente con la alpaca.

Yo planteé la moda ética pensando cómo me relacionaba con el sistema y la moda local. El 90% de las personas que hacían moda en Perú obtenían sus insumos de Gamarra. Entonces, ¿cuál era la relación que teníamos con ese espacio comercial? No se reconocía a gamarra como actor en ese sistema.

El proyecto nació de alguna manera como una iniciativa que quería crecer. Lo
he mantenido abierto, como espacio para la creación de pensamiento. Nunca contemplé una franja especí ca de tiempo, ni un presupuesto especí co. Es un proyecto que
estoy retomando.

ARTÍCULO 6: “NARRATIVAS DE GÉNERO,
FORTALEZA Y POLÍTICA”

La obra se basa en la serie de esterilizaciones forzadas que ocurrieron durante el gobierno de Alberto Fujimori entre 1996 y 2000. Su nombre hace referencia al Artículo Sexto de Ley General de Salud del Perú: “todas las personas tienen el derecho a elegir libremente el método anticonceptivo de su preferencia, y han de recibir información adecuada sobre los métodos disponibles y sus riesgos”.

Cuba recogió testimonios de las personas afectadas, discursos políticos, legislatura
y documentos de investigación que luego plasmó en prendas de vestir y 12 acciones que incluían instalaciones, performances, talleres, vídeos y una serie fotográ ca, realizada por su amigo y fotógrafo documentalista Erasmo Wong.

Estas imágenes tienen muchos elementos para interpretar, la manera en la cual está cubierto el rostro…

Hay una alusión directa a la comunidad indígena, más no exclusivamente peruana, por utilizar la trenza especí camente para cubrir el rostro. Por otro lado, la intención era darle un rostro anónimo, femenino, que además pudiese dialogar con la idea de belleza en relación a la fotografía de moda, donde no se necesitaba maquillaje y un estilismo especí co.

Todas las piezas desarrolladas tienen mucho de material de interpretación, desde
el bordado, la impresión, hasta la serigrafía. También en cuanto al diseño y la construcción: el plisado, las capas, interrupciones en las prendas, cortes en las partes de atrás, en las partes genitales, situados especí camente donde el cuerpo físico es violentado por un proceso quirúrgico. En la foto no se aprecia, pero hay un cinturón exageradamente largo que permite dar múltiples vueltas alrededor del cuerpo, atarlo, desatarlo…

La construcción de imágenes responde a esa complejidad que me interesa presentar. Desde como están vestidas, hasta la forma en la cual están paradas, la conversación en la cual se encuentran, si se tocan o no se tocan, el pelo de qué manera está…

EJERCICIOS EN SALUD

Ejercicios en Salud nace en 2014 como proyecto que explora la nociones humanas sobre la salud a través de objetos de vestir. La muestra está compuesta por cuatro trajes que recogen las historias de cuatro personas que se aproximan a su condición de salud a partir de un diagnóstico de cáncer. Cada prenda fue tejida en algodón y en su interior lleva bordados fragmentos de textos de las entrevistas a los sujetos.

¿Cómo surgió Ejercicios en Salud?

Mientras hacía el proceso de investigación cuatro personas muy cercanas a mí fueron diagnosticadas de cáncer en menos de cinco meses. Incluyendo a mi mamá y a un primo apenas 3 años mayor que yo. Sostuve conversaciones con esas cuatro personas en un contexto bastante intenso porque yo tenía una relación afectiva directa con ellas. Tenia una necesidad de investigar cómo hacemos nuestras construcciones sobre la salud en condiciones extremas, como en el caso del cáncer.

La primera materialización de este ejercicio se dio a través de una instalación en Rotterdam en el marco de la exposición “El Futuro de la Moda es Ahora”. Fue interesante plantear una conversación que ya crecía después de artículo 6, que utilizaba otro recurso que es el tejido. Este además me permite pensar en la vida de lo téxtil, en su construcción, lo manual, el craftsmanship en un sentido totalmente distinto a todo lo que yo había hecho antes. En ese diálogo, la narrativa presentada a través del tejido me permitía hablar de un contexto, una persona, un color, una condición, textura, el peso del material, etc. A la vez, de una forma simbólica, trata de llamar la atención de alguien que pudiese interactuar con la conversación que yo había tenido.

El que viene después tiene que ver con salud sexual y reproductiva especí camente. Ya hay un ejercicio desarrollado que se llama “Genitalia” que continúa como parte Ejercicios en Salud y que tiene que ver concretamente con la prevención del VIH, SIDA y las enfermedades de transmisión sexual. También plantea momentos o hipótesis en donde lo verbal tiene un rol de nitivo en la toma de decisiones.

Leave a Reply

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.